Reproducimos a continuación por su interés etnográfico un extracto de la crónica que nos envía la compañera Gloria Lapo desde La Coruña (España). Agradecemos a Gloria, que tanto ha hecho por nuestra causa, el habernos enviado el relato heroico de tan inauditos hechos.
Bueno, el caso es que bajaba yo el otro día pasear con mi Borjamari por el campo de Béisbol de Hacia Dama en La Coruña [nota de la redacción: España] y había por allí una chica joven con otro niño, no sabes? que, no se, seria del mismo tiempo que el mío poco más o menos. Y entonces va y salta Borjamari “Mira mama, un gallego!”. Y le digo yo, “Borjamari, cuantas veces te tengo dicho yo que no se señala con el dedo? No te lo tengo dicho yo, que no se señala con el dedo? Cuantas veces te lo tengo dicho? Eh?”. Y, cuando estaba en estas, me fijo, y no le estaba hablando gallego la chica al niño aquel? Bueno, yo no se muy bien que le decía, por que yo el gallego no lo entiendo mucho. Yo de ir a la aldea nunca te fui mucho, no me gustaba, no sabes? Y yo, bueno, ya vos podéis imaginar, no sabia donde meterme. Hasta me puse toda roja de la vergüenza y todo. Y le digo “Buenas tardes”. Y me dice “Boas”. Boas? Y, claro, yo siempre pensara que las boas eran culebras. Desas que salen en la television, que sale un indio silvándoles con un pito, no te das cuenta? Desas. Y no se como se me pone a hablar y le suelto yo “Y vosotros de donde venís?” y me dice, en gallego, pero yo vos lo digo en castellano que yo en gallego no sé escribir, ni hablarlo tampoco sé, el gallego, va y me dice “Nosotros? Nosotros somos de La Coruña”. Bueno La Coruña, en gallego, me lo dijo. Ella. Y le digo yo “Hay sí? De La Coruña? Pues no parecéis”. Y luego? Así mismo le dije yo. Porque yo cada uno que hable como quiera, pero sin imposiciones. Porque me tiene que imponer nadie a mi el gallego? Bueno ho. Era lo que me faltaba. Que me impusieran el gallego. Ay sí ho. “Bueno, pues nada, yo voy ir llendo que aun va venir mi marido y la cena sin hacer. Hasta luegiño”. Y en esto cojo mi Borjamari, doy media vuelta y me marcho. La dejé allí plantada. Hay, dejé. Pero lo más pavero es que cuando íbamos en el ascensor va y me espeta Borjamari “Mama y los gallegos de donde vienen?”. Y yo muerta de risa voy y le digo “De la aldea, Borjiña, los gallegos vienen de la aldea, de donde van venir, mi rey? Los gallegos”. Y me dice el “Yo pensé que vivían en la televisión”. En la televisión. Bueno, no me digas tu que no es pavero. Casi me va mal de la risa. En la televisión.
Enero 28, 2009...10:31 pm
Galicia: El discreto encanto de lo aldeano
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4 comentarios
Enero 29, 2009 a las 10:20 am
¡Virgen santa! ¡Que me cuentas Gloria, que desfachatez!
Ahora nos imponen el gallego hasta en los parques infantiles. Con lo fácil y libre que seria hacer dos vias de parques, y que los padres eligieran libremente el idioma en el que jueguen sus hijos.
Enero 29, 2009 a las 9:42 pm
Tienes mas razon que un santo, amigo Edelmonio. Pero te voy decir otra cosa. La culpa de todo esto la tienen los que dejan los paletos ir a la universidad. Que luego vienen con unos aires que hay que verlos. Si no fuera por haber tantos de la aldea estudiando en Santiago, esto del gallego ya hace tiempo que se habria acabado, que te lo digo yo. Si es que no hay derecho, hombre.
Enero 30, 2009 a las 11:13 am
Me dejas de piedra! yo no te sabía que aún quedaba gente así. Era buena! y le hablaba al niño dese jeito? mimadriña! es que no te hay verguenza ninguna!
Febrero 3, 2009 a las 1:58 pm
¡Desde luego! Yo ya estoy hasta los mismísimos implantes de que ya no te puedas poner ni a hablar con un desconocido, porque no sabes si te va a acabar imponiéndo el gallego, ¿sabes?
¿¿Es que, donde se ha visto que en tu país no puedas hablar tu idioma ??